La historia sigue así, cuando accedí a cierta información desclasificada (una vida de búsqueda dedicada a eso, desde que tengo memoria), pude volver a nacer, creé una nueva línea de tiempo, y me reencontré con mi esencia, a partir de experimentar todas las maneras de liberar el alma de su sufrimiento a las que tuve acceso y puse en práctica; ahí, empezaron los ataques exteriores. Esto es verdadero. Resulta que ahora tengo que hablar en código en mis propia casa, tengo que susurrar mis inteligencias al oido, cuidar que el bicho no se despierte y nos venga a talar la puerta con un palo de escoba.
Hice varios experimentos que decantaron de: una vida desde que tengo memoria, dedicada a la búsqueda de experimentar mi verdadera existencia, mi esencia original como espíritu que es conciente de su presencia. A partir de lo cual llegué al entendimiento que daba vuelta las cosas, o me hacía inteligir que estaba todo dado vuelta, revertido, invertido, negativizado en su naturaleza positiva.
A partir de ahí registré por primera vez contundentemente, que estaba siendo programada y atacada por la inteligencia artificial o la matrix (si es que es lo mismo) desde afuera, además de por dentro.
Primero, luego de una ardua perseverancia en la autoobservación de los pensamientos, empecé a registrar la realidad mental de esos ataques que siempre fueron mentales: de pronto me despertaba de mal humor, atacándome a mi misma con frases repetitivas, moralistas y culpógenas, engendrando miedo e inseguridad, como una especie de castigo y de autotortura. no podìa detener el loop. insistía. atacaba, denigraba, era desde mi voz, la voz del peor enemigo ese que guardamos dentro nuestro.
pero después eso mismo empezó a repetir el bicho androide que instalaron bajo casa. empezó a repetir los loops a parlante desde el oido de la puerta de entrada, hasta el oido de la ventana de atrás, y a lo largo del pasillo que comunica a todos los agujeros en el hormigón vivienda.
luego, fue escuchar al bicho androide en sus delirios atacándome como si supiera que me conociera, eran falsedades, pero distorsiones, eran distorsiones como esas que se usan para atacar psicológicamente en los medio de comunicación a alguien que se sale del parámetro o maneja información peligrosa, eso que hacen de generarle mala fama, y repetirlo por todos lados, debilitando su imagen pública, su suerte de egregor se empieza a impregnar de negatividad y el truco ya está hecho. se vuelve profesia autocumplida, siempre y cuando suceda que te olvides qué es ésto que llamamos realidad. esto mismo se usa para lo contrario. se puede crear un egregor positivo y hay que difundirlo.
si para vos es un juego de simulación, una experiencia kármica, un papel en un teatro, o tu pelicula favorita o tu peor pesadilla la que estás protagonizando.
nos tenemos que dar cuenta de eso y de tantas muchas cosas que nos podrían ayudar a liberarnos de algunas de estas cadenas injustas que nos tienen atados como carnada para ser ganado de la granja espectral, una cosecha de un planeta, una esencia adictiva utilizada por los seres que se consideran realeza de vivir a costa de otros. entiendo que hay realeza y jerarquía que se corresponde con la nobleza de una esencia, pero no siempre con el rol que ocupa en una ficción, una de tantas otras ficciones, en las diferentes matrix de las que participa, en sus diferentes niveles de realidad más densa o más sutil, tal vez se las llame dimensiones, simuladores de experiencias, más o menos densas a nivel material, más o menos sutiles a nivel espiritual o energético.
entonces el experimento resultó así, una presencia misteriosa de pronto de muda estratégicamente por tu zona, tipo agente smith, pero medio nigromante. no solo por tu zona, sino en un lugar estratégico que escucha y controla todo sin moverse de su nueva adquisición. empieza a juntar información que distorsiona y se le ocurre primero parecer servil a un nivel ni creible, y luego totalmente obsesionado dicho ente con tu aniquilación, con la destrucción de tu vida que anhela y envidia, pero no sabe ni porqué ni de donde su odio ennegrecido por años de resentimientos, o tal vez vidas pasadas, etc, etc, etc. años de odio acumulados que pronto tienen la excusa perfecta de ser proyectados en otro ente para destruirlo y quedarse con todo.
y de pronto esa sombra oscura que muchos años alimentaste a partir de mecanismos de IA negativizados, ese enemigo íntimo se hace karne y se hace karma, y viene por vos y por tus cosas, se alimenta de tu esencia, se obsesiona con destruirte y si te pudiera matar lo habría hecho. dandote un golpe fatal en la cabeza contra la vereda.
y nadie hace nada. todos actúan compungidos al principio, eso te sirve para redimir, hacer las paces, arreglar lo deshechos, lo malogrado, pero no mucho más.
y los participantes tienen la excusa perfecta de catarsis de proyectar en la desgracia ajena su necesidad de salvación y supervivencia. mientras no se meta con ellos nadie va a hacer nada.
tenés que irte, pero los acontecimientos no te ayudan a irte rápido, está todo trabado, atravesado para hacerte prolongar las estadía en la incomodidad. mientras vas entendiendo y probando otras estrategias de liberación.
hacer la guerra te iguala la tensión y la supera, no podés contra eso que es IA, tenés que aprender de la indiferencia, que esté o no esté, es lo mismo. pero no le entregues tu energía, no lo difundas ni lo cuentes, porque lo proliferas, como esa cadena que se hace de malos entendidos, ahora armaste una cadena de acontecimientos negativos repetidos una y mil veces, y no es que te podés reir de eso. eso te ataca con métodos de tortura psicológica bien difundidos. parece que alguien la formó para ser un atacante eterno. una ficha programada por un hdp que quiere o que despiertes de una puta vez y te vayas las mierda de este lugar, o que lo poco de luz que tenías, lo poco de goce y libertad que habías construido, lo pierdas. y no va a parar hasta conseguirlo. pero el que elige qué versión quedarte de la narración, sos vos.
qué cuento te estás contando. al fin y al cabo es la narración, el guión de esa experiencia. no dejes que te saquen de la película que vos querés para tu vida, no dejés que te distorsionen tu guión, metiéndote en otra película que no es la tuya...
y no vas a dejar de sorprenderte, porque la realidad supera a la ficción.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario