jueves

repetir, recordar, sanar parte II

 en ese momento, cuando en un impulso inesperado, di con ese libro de las vidas y los maestros, y del psiquiatra que "redescubrió" el tema de la ciencia y la reencarnación, obviamente que me puse a investigar terapeutas que fueran accesibles e indagaran ese tema. y lo probé. pero en mi caso, no fue para tan atrás como una vida pasada, sino fue al momento de la concepción y mientras estuve en la panza de mi mamá, y a través de esa hipnosis, entendí muchas cosas, tantas que me decidí por tomar otro camino en mi vida, tal vez radicamente opuesto al que venía haciendo. esa oportunidad de volver a nacer más cerca de lo que yo realmente era, me dio una nueva perspectiva de la potencia que podemos ser y cuántos de nosotros nos quedamos a medio camino. ese camino me trajo el darme cuenta de muchas cosas, especialmente el tipo de relaciones que yo establecí toda la vida, desde qué lugar, cuáles eran las creencias y los miedos. y muchas otras cosas más...pero el cambio no se quedó ahí, me llevó más lejos, a lugares insospechados. no físicamente, sino desde otro aspecto de la vida. se abrió una línea paralela en la cual las cosas hubieran sido muy distintas, pero sin dejar de estar en la línea anterior, solo que cada vez más alejada, más desapegada. pero aún más, di con otra información al tomar ese nuevo rumbo, con información que jamás hubiera sospechado ni por intuición, pero que podía reconocer con algún tipo de decodificador de la verdad de mi espirítu. estaba lista para escuchar información diferente. podía entenderla aún sin entender nada. y es ahí cuando descubrí que no es necesario pasar por la rueda de la reencarnación. que hay que ir más lejos y que estos promotores de la nueva era y de la ciencia de las vidas pasadas nos están engañando, no sabría si a propósito o porque ellos también están engañados. 

suena muy lindo todo desde la perspectiva del supuesto amor y el único dios y el plan perfecto. pero las cosas son mucho más tenebrosas en realidad. eso es para dormirnos, para que sigamos durmiendo, o para confundirnos, justo cuando pensamos que lo encontramos, nos damos cuenta de que nos perdimos otra vez, que no es por ahí. 

hay que cuestionarlo todo. nada ni nadie que te prometa liberación ni salvación lo puede hacer por vos. no seguir gurúes ni maestros externos, tomar lo que nos sirva de su ejemplo concreto para ser la versión propia de nuestra maestría, no pasa por la devoción religiosa, ni por la pelotudez disfrazada de la evasión de las buenas vibras, no seamos perezosos ni complacienres, no caigamos en la autoconmiseración. eso es un trabajo que es cuestión de cada uno de nosotros. si. podemos encontrar información que nos ayude a liberarnos, pero no sirve solo la información. hay que hacer. practicar. experimentarnos. estar atentos. ser observadores de nosotros mismos. conocernos. buscar la conexión interna con esa fuente de verdad que nos lleva a asumirnos aún en nuestras peores sombras. porque es desde ese lugar de reconcomiento y aceptación que tenemos el poder de transformarnos. y no es verdad que tenemos la culpa de haber sido malos y nos merecemos un mal karma y por esa razón tenemos que seguir encadenados a esa rueda cósmica. por eso, no hay porqué perpetuar el conocimiento de la reencarnación como si fuese cuestión natural. 

tenemos que entender que somos esclavos, que no somos libres, que no existe el libre albedrío. que el mundo es mucho más amplio que esta galaxia. que hay intereses en juego, mucho más arriba de nuestra mera existencia de cucarachas en un experimiento video game. hay intereses en juego, seres que se alimentan de nosotros, seres a los que le conviene que estemos encadenados una y otra vez al mismo juego. 

hay gente que te quiere libre, que te libera. hay gente que te quiere esclavo, que busca dominarte. uno mismo en su fuero interno libra esta batalla. hay aspectos de nuestra naturaleza que precisan tener el control porque tienen miedo de desaparecer, de ser aniquilados. hay aspectos de nuestras naturalezas que pujan por la liberación, por el desapego, por la trascendencia y la superación, no parecen atados al miedo, sino que tienen valor y coraje para afrontarlo. sigue siendo una lucha interna, pero a la vez esta lucha existe fuera de nosotros y una gran escala inimaginable. y esos dominadores están jugando su juego de control a partir de tantos mecanismos que resulta un chiste de mal gusto desde nuestra concepción humana admitir que aquellos que se erigen creadores sobre estas circunstancias se han puesto las pilas para no perder ni un poquito de poder sobre nosotros. la hicieron bien difícil. tan difícil que no sé como no se aburren de tener siempre la razón de no creer en nosotros, que seríamos sus supuestas creaciones. o mejor dicho, evidencia que su parte de miedo y control ha terminado por esclavizarlos a ellos también, corrompiéndolos en su naturaleza de creadores, convirtiéndolos en desalmados traficantes de energía. es evidente que se la creyerons también ellos y no están dispuestos a ceder su poder de sentirse grandiosos, ya no les importa ni la justicia ni la verdad ni la vida. no puedo no juzgarlos, con mi mente de cucaracha humana. no obstante también mi espíritu me ofrece la verdad interna que puja por la liberación y la justicia y sabe más allá de la mente porqué lucho y porqué me revelo. y no soy la única. tampoco sé si este es el camino.  

tal vez no sirva llenarse de tanta información y perderse en nombres extraños, fechas e historias bizarras e  intrincadas. sirve conocer nuestro origen, pero si no podemos acceder a esa información como una mera repetición de datos que hacen eco en algo que lo puede decodificar que está en nuestro adn, lo que más sirve, lo más efectivo, es la práctica de la autoobservación, el estar atentos, el pujar por liberarnos de las ataduras mentales y emocionales, el cuestionarnos todo, y seguir buscando. tenemos que buscar en nosotros mismos nuestra verdad. tenemos que insistir en llegar a nuestra fuente original, tomar lo que nos corresponde, tomar nuestros cuerpos reales y verdaderos, luchar por liberarnos de las opresiones que nos dominan, de lo que nos hace sufrir, tener culpa, sentir apego, repetir sin saber porqué una y otra vez los mismos mecanismos robóticos que nos siguen durmiendo en las mismas creencias de siempre, a la manera que cada uno pueda y vaya encontrando, a medida que vaya andando el camino de su propia salvación, de encontrar nuestra voz genuina, nuestra verdad última. 

cómo hacemos para salir de la matrix de control y repetición, cómo hacer para liberarnos de nuestras cadenas. cómo hacemos para rescindir contratos injustos que por linaje nos achacaron para pagar deudas de nuestros ancestros. cómo hacemos para sacarnos los implantes, los chips de control que nos impusieron con esos contratos. cómo hacemos para contactarnos con nuestras jerarquías espirituales para que nos ayuden a liberarnos. no lo hacen por nosotros, pero nos pueden asistir, guiar, ayudar. saben que estamos metidos dentro de un juego injusto, que si bien somos responsables por nuestra ignorancia, no somos responsables por la corrupción del sistema. o si lo somos? 

este camino no es fácil, está lleno de trampas, ataques, engaños, atajos,  hay que volverse impecable de espíritu, limpiar y purificar las manchas, traumas, huellas, heridas, todo aquello que nos engendró miedo en nuestro interior y desvirtuó nuestra potencia verdadera espiritual. 

a partir de vislumbrar esto que comparto, las cosas se han complicado externamente de maneras tan ridículas que no puedo creerlo por momentos, es el chiste creador en todo su esplendor, es como si dijera que se ensañaron conmigo, pero nunca fui tan entera y tan veraz como en estos momentos. 


martes

la cosa

la cosa está así: hay división de narraciones de líneas de tiempo: división/separación/discernimiento 

hay una matrix dentro de otra matrix dentro de otra matrix algo así como espejos infinitos y un gran misterio que no es nada y es todo y nada, una copia de una copia de una copia, un clon de un clon  de un clon, nunca joya siempre taxi, un semblante ilusorio de la fuente original, 

cuesta aceptarlo pero estamos muy atrapados creyéndonos muy libres 

no hay manera de entenderlo a partir de la razón; la razón, el deshecho, la basura, lo que sobra, lo que queda, ese resto indivisible hasta el infinito que nos muestra la imposibilidad y la miseria, el azar sin control multiplicándose a sí mismo para dividirse hasta extraviarse por los tiempos de los tiempos hasta el final de la historia, hasta el final del sonido de la voz que se cuenta a sí misma, que se narra existiendo alguna vez acá y allá, dándole  algo de comer al sentido

es ese programa mecánico que se oye a sí mismo, ese palabrerío que murmura que susurra que circula en nuestras cabezas a la altura de las orejas y de las ojeras y no tiene sonido, pero lo escuchamos dentro nuestro, nuestros pensamientos se mienten a sí mismos, nos engañamos que somo eso porque se supone que pensamos pero sabemos que eso piensa solo, piensa como inteligencia artificial y se piensa a sí mismo, entrando en correspondencia con nuestro banco de datos: imagen tras imagen, idea tras idea, pensamiento tras pensamiento, se identifica como que nos pertenece como que nosotros lo hemos gestado, y así obtiene su falsa identidad, nos engaña y nos burla, así le damos la entidad de existente y verdadero; es este el germen, el virus, el parásito etérico, el daemon al que le creemos el verso dandole vida con nuestra energía para luego crearlo metaverso, que luego genera efectos: químicos, orgánicos, físicos, reales y concretos; crea afectos: sentimientos mentiras motivaciones engaños que mueven a la máquina a actuar su propio infierno, el único que conoce, el que le dicen que es, al que le cree, al que está habituado, día tras día: discordias, guerras, sinsentidos habituales, desconcertantes, 

acata sin cuestionarse y será un majestuoso robot esclavo siguiendo órdenes satelitales 

y estamos acostumbrados a este ciclo eterno al que le damos sentido, por implante, por error del programa del dogma y del sistema, 

aunque jamás nos conmociona, al menos podría apiadarse de nosotros y  despertarnos, desesperados

la mente artificial que se loopea a sí misma: eso que tortura, desconfía, especula, se culpa y se perdona, se atreve y se acobarda, eso que te dice lo que no querés escuchar, eso que te engaña, casi siempre una voz negativa que te esclaviza con sus definiciones viles, si no está vuelta contra uno mismo, está vuelta contra el otro, los otros, les otres, seres, es un virus cibernético que ataca al ser vivo infectando

pero también hay otra cosa después del silencio de la cosa, es como un zumbido, un sonido de corriente externa, ese ruido de chicharras que sobrevuela en la selva más tropical y más densa del mundo, algo que vibra y está más allá de, es bien real no tiene símbolos ni imaginaciones, es un puro real sonido a ruido corriente maquina, vibrando más allá de, más acá de, pleno silencio de oscuridad plena

uno mismo nunca es uno, es esa otra cosa parlante, y detrás de esa cosa parlante, es ese zumbido, y junto a ese zumbido es ese ruido de conexión a internet que todos últimamente conocemos bien, como algo buscando señal, o algo recibiendo señal, como una fritura de aluminio buscando su frecuencia: 

no sé si es el wifi, la antena del celular, las antenas cincoger o que cuernos mierda carajo. 


El Bicho

  Ese verano fue feliz. Había esperado con todas mis ansias la llegada de las vacaciones. Harta de cuidar de otros en mi trabajo, quería tie...